jueves, 28 de abril de 2011

Ehh, ¿qué hay de nuevo, viejo?

La animación llega a Series Yankis otro jueves más y siguiendo el hilo de la semana pasada vamos a continuar hablando de producciones norteamericanas dedicadas a los más peques de la casa. Como puede sugerir el título de la entrada parece que vayamos a hablar sobre el simpático conejo Bugs Bunny y sí, vamos a hacer especial mención a uno de los personajes que más fortuna ha proporcionado a sus creadores en la historia de la animación. Pero no sólo se trata de Bugs, hoy van a tener cabida si no todos, los personajes más influyentes de esta fábrica de fantasías: el Pato Lucas, el Coyote y el Correcaminos, Piolín, Silvestre, Porky... En definitiva, hoy vamos a hablar sobre la segunda serie animada que más tiempo llegó a emitirse ininterrumpidamente: los Looney Tunes.

Estos dibujos empezaron a producirse en blanco y negro en el año 1930, aunque a partir de 1943 pasaron a Tecnicolor. Son unos dibujos no exentos de polémica, pues la Warner se vio obligada a retirar 11 episodios que se emitieron durante la Segunda Guerra Mundial que contenían fuertes estereotipos raciales de alemanes, italianos, japoneses y judíos. A este grupo de caricaturas se las conoce con el nombre de Censored Eleven, que verán la luz durante el presente año en formato DVD tras 43 años a la sombra (fueron retiradas en 1968).

Bugs Bunny era un tipo que caía bien, no sé si era porque le hacía la vida imposible a quienes intentaban cazarle o por sus ingeniosos comentarios, pero lo cierto es que guardo muy buenos recuerdos de él. La primera película que tuve en VHS contaba con el conejo como protagonista y hacía frente a una caída en picado de un avión. En esa ocasión consiguió hacer frente a las adversidades moviendo sus orejas de forma muy rápida. Esto le permitió volar y escapar del peligro. Todo lo contrario sucedía con el Pato Lucas, una fanfarrona, egocéntrica y estúpida ave que utilizaba su astucia para aprovecharse de los demás de una manera rastrera. ¡A la hoguera con él! No me caía nada bien.

En cuanto al Coyote y al Correcaminos les guardo un cariño muy especial porque adoraba sus aventuras y los intentos frustrados del Coyote por comerse al rápido y escurridizo bichejo. La marca ACME es muy habitual verla en estas caricaturas, pues todos los productos empleados por el desnutrido animal para dar caza al Correcaminos llevan su sello.

Podría pasarme la tarde y parte de la noche comentando y comentando sobre la variedad de personajes que habitan en los Looney Tunes, pero no os aburro más. Quien no haya visto esta serie vivirá bajo pecado mortal hasta su visionado, avisados estáis.

domingo, 24 de abril de 2011

Hermano, no me mola un pelo tu rollo de chico rico

Los años noventa fueron conocidos en el mundo televisivo, entre otras cosas, por la explosión de un joven llamado Will Smith que, a ritmo de rap de la vieja escuela, hizo las delicias para los espectadores de la cadena estadounidense NBC desde 1990 hasta 1996. En España no pudimos disfrutar de la presencia del Príncipe de Bel-Air hasta bien entrados los noventa, cuando Antena 3 compró sus derechos y comenzó a explotarlos en exclusividad. Actualmente puede seguirse por la cadena Antena Neox.

El Príncipe de Bel-Air (The Fresh Prince of Bel-Air) es una comedia americana que tiene a Will Smith como pieza angular de la serie. La historia es la siguiente: Will es un chico de Filadelfia al que, tras meterse continuamente en líos, su madre le manda junto a sus tíos y primos al barrio rico de Bel-Air (Los Ángeles) para ver si endereza su rumbo en los estudios para tener la oportunidad de ir a la universidad.

Pero Will lo único que hace durante todos los episodios es buscar chicas y seguir metiéndose en problemas, con las consiguientes broncas de su colosal Tío Phil (James Avery) y las continuas discusiones con su primo Carlton (Alfonso Ribeiro), un buen estudiante y gran admirador del cantante galés Tom Jones. Vamos, lo mismito que el primo, son la noche y el día.

El baloncesto y la música rap tienen un gran papel dentro de la producción. Esto es debido a la devoción que Will Smith tiene por este deporte y porque el conocido actor alcanzó cierta fama como rapero en la década de los ochenta bajo el nombre The Fresh Prince.

Una gran serie debido a personajes secundarios como Jazz (Jeff Townes) y Geoffrey (Joseph Marcell), sobre todo el segundo, un sarcástico mayordomo inglés que tiene respuestas para todo.



viernes, 22 de abril de 2011

Qué infancia tan feliz

Tras repasar durante tres semanas algunas de las series de animación para adultos más controvertidas le llega el turno ahora a las producciones infantiles. La cantidad de éstas es tal que, muy a mi pesar, me he visto obligado a escoger sólo unas pocas. ¿Qué hubiera sido de mi infancia sin ellas? Ahora lo que más vende son las series de animación japonesas, lo conocido como anime, vénse Pokemon, Digimon, Naruto y cosas similares. Pues bien, hubo una época en la que Los Supersónicos, Los Picapiedra, Bugs Bunny, el Pato Lucas y compañía hicieron las delicias de los más peques de la casa, con un tono desenfadado y unas historias llenas de humor y fantasía. Y como no podía ser de otra manera traigo una producción escrita y dirigida por el mágnifico tándem que formaron William Hanna y Joseph Barbera, en la que un gato llamado Tom trabajaba durante cada episodio para atrapar a Jerry, un escurridizo y astuto ratón que siempre conseguía escapar de las trampas del felino. La historia es así de simple: un gato que quiere coger al ratón y un ratón que quiere huir de las garras del gato y todo ello presentado siempre en el mismo escenario: una casa. Series Yankis presenta a Tom y Jerry.

Esta serie era una de mis preferidas durante la infancia porque los personajes eran capaces de transmitir emociones y sensaciones mediante los movimientos corporales y las expresiones faciales. Tan sólo se les escucha hablar en la película de 1993 que, por cierto, vaya decepción me llevé de crío. Un pésimo doblaje y una historia nada original eran las principales características de una castaña de proporciones gigantescas que tuvo una crítica muy crítica, valga la redundancia.

Fue producida por el estudio de Hollywood Metro-Goldwin-Mayer en 1940 y, a partir de esta fecha, la producción subió como la espuma situándose en una de las series más galardonadas de la historia con 7 Oscar, repartidos en las décadas de los cuarenta y los cincuenta.

Pero, como no podía faltar, Tom y Jerry no está exenta de polémica. Desde múltiples sectores han tildado la producción de Hanna-Barbera de excesivamente violenta por todas las armas que utilizan el gato y el ratón para llevar a cabo sus propósitos. Hachas, pistolas, escopetas y explosivos se dan cita en una obra que no puede faltar en la filmoteca de los amantes de la animación.

sábado, 16 de abril de 2011

El karma impone su ley

En el año 2005 la FOX se llenó de la palabra karma con una producción que revolucionó el mercado estadounidense de las comedias de situación. Durante cuatro temporadas Me llamo Earl (My name is Earl)fue un referente para el tan difícil pero prolífico género del humor, con sus situaciones disparatadas y sus personajes tan bien caracterizados.

Earl (Jason Lee) es un hombre que vive una vida cargada de malas acciones siendo un delincuente de poca monta. Un día consigue ganar un gran premio en la lotería con un boleto que había comprado con dinero robado. Pero cuando va se dispone a cobrar la sustanciosa cuantía pierde el boleto al ser atropellado por un coche. Estando ingresado Earl en el hospital, su mujer Joy (Jaime Pressly), una mujer con tintes barriobajeros y con unos conjuntos de ropa bastante provocativos, se divorcia de él. Este cúmulo de despropósitos hace recapacitar a Earl, quien ve en un programa de televisión que quizá las desgracias que le están pasando sean fruto del karma, que se está vengando por todos los actos delictivos que ha realizado durante toda su vida.

Es entonces cuando acompañado de su hermano Randy (Ethan Suplee) comienza su aventura. Elabora una lista con todas las malas acciones que ha hecho y trata de ayudar a esas personas en algo para así restablecer la armonía entre él y el karma. Así comienza una serie que llegó a enganchar a muchas personas pero por culpa de la audiencia de su última temporada obligó a la FOX a cancelarla. Eso sí, una vez hubo ganado Marc Buckland un Emmy al mejor director de serie cómica en el año 2006.

Me encantaba esta serie, Earl y Randy hacían una extraña pareja que producía situaciones disparatadas debido a que eran polos completamente opuestos. Earl, un ex-delincuente y Randy una persona muy ingenua con un comportamiento infantil en muchas ocasiones.

jueves, 14 de abril de 2011

Cómo conseguir incomodar al gobierno con una serie

Tras ver en la entrega de la semana pasada el principal festival de series de animación para adultos de los Estados Unidos, hoy vamos a poder conversar un rato sobre una producción de la que no guardo buenos recuerdos en mi infancia, seguramente porque no entendía de lo que hablaban, no llegaba a comprender por qué un perro chihuahua y un gato no podían ser como el pato Donald y el ratón Mickey, es decir, unos dibujos típicos para los niños, con su música alegre y sus historias simples. Ren & Stimpy es una serie en la que los capítulos carecen de sentido alguno, igual los 10 minutos que dura cada episodio los personajes se centran en relatar el dolor de muelas de uno de ellos con sus respectivas bromas grotescas habitualmente fuera de tono. Pero así son estos "dibujos", si a esto le sumas su timbartonesca apariencia nos encontramos con una serie que tuvo gran apoyo por parte de los televidentes.

Con 6 temporadas de emisión a sus espaldas gracias a la cadena de pago Nickelodeon, esta producción está considerada una serie de culto debido al gran número de seguidores que tiene desde su cancelación en 1996 por baja audiencia infantil. Su gran público lo conformaron adolescentes y personas adultas, de ahí que en el año 2003 se estrenara Ren y Stimpy "Sólo para adultos", que duró 1 temporada en la pequeña pantalla. Actuamente se puede seguir por el canal musical MTV.

Pero como toda buena serie de animación para adultos estuvo sujeta a una gran controversia. La serie tenía un humor que rozaba el mal gusto en algunos casos (cabe recordar que hay un personaje llamado Olorín, que no es más que un gas instestinal de uno de los protagonistas), esto sumado a los continuos mensajes que incitan a la violencia provocaron que los críticos fueran al cuello de los guionistas. Además, algunos personajes como George Licor America provocaron la indignación de cientos de personas, que no podían consentir como un productor canadiense (John Kricfakusi) representara al ciudadano medio americano como una persona patriótica hasta la médula que sólo comía comida basura y que se tragaba todo lo que hicieran en la televisión por malo que fuera.

Yo sigo sin verle la gracia a esta serie. No toda crítica a un sistema tiene que realizarse con un humor fácil y grotesco propio del sistema al que criticas. Aunque visto de esta manera todo me cuadra. Creo que voy a visionar algunos episodios.

domingo, 10 de abril de 2011

¿El prototipo de familia americana?

Hace justo 14 años apareció por primera vez en la cadena televisiva FOX una serie que dejó impactado al público norteamericano. Esta producción versaba sobre las historias cómico-cotidianas que le ocurrían a una familia yanqui de clase media en los años 80. Caló fuerte entre los televidentes, y muestra de ello son sus más de 250 episodios en sus 10 años de duración. Hoy, Series Yankis realiza un homenaje a Matrimonio con hijos (Married with Children).

La serie alcanzó su máximo esplendor en la primavera de 1989, cuando gracias a una polémica suscitada por uno de los episodios los espectadores se multiplicaron a pasos agigantados. Dicha controversia radicó en que en el episodio 6 de la primera temporada se mostraron imágenes de contenido sexual en horario infantil. Como he dicho en multitud de ocasiones la polémica va ligada al éxito. Hay multitud de casos para dar buena cuenta de ello. Me viene ahora a la mente la serie Spartacus, que analizaremos en próximas entregas.

Pero no perdamos más el tiempo y metámonos de lleno en el meollo de la cuestión. La familia Bundy forma el núcleo familiar perfecto que desearíamos no tener cerca nunca. El cabeza de familia Al Bundy (Ed O'Neill) es un hombre que trabaja en una zapatería y que no para de lamentarse de la vida que ha perdido al lado de Peggy (Katey Sagal), una compradora compulsiva de teletienda que no tiene otra obsesión que vivir del cuento y tener una agitada vida sexual. En cuanto a los hijos, poca cosa se puede contar, entre el chico y la chica no hacen a un adolescente cuerdo. Empecemos por la chica. Kelly, que cumple a la perfección el prototipo de "chica rubia tonta". Bud, el hijo, es un chico frustrado por los estudios que su única obsesión es ligar.Para que os hagáis una idea: Lucky, el perro, es el más inteligente de todos.

Hasta el pasado 1 de mayo la serie podía seguirse en España a través del canal Sony TV, aunque anteriormente La2 emitió todos los capítulos. En la Comunidad Valenciana podemos seguir disfrutando de ella por el segundo canal de la televisión autonómica: Nou2.

miércoles, 6 de abril de 2011

Un festival underground de animación

En 1977 Craig Spike Decker y Mike Gribble realizaron un festival de cortometrajes de animación en el que tuvieron cabida unas producciones de unos matices bien diferentes a los que se estaban proyectando por aquel entonces en la pequeña pantalla. En sus orígenes, participaban cortos que eran nominados al Oscar, trabajos de estudiantes del Instituto de las Artes de California y trabajos experimentales del National Film Board of Canada. Pero como veremos a continuación, dichos cortos fueron convirtiéndose en pequeñas películas de humor adulto de unas variopintas temáticas, llegando a clasificarse como producciones underground. Es el origen del programa de películas Spike and Mike's Sick and Twisted Festival of Animation, o más comúnmente conocido como el Spike & Mike.

Conociendo los orígenes podemos diferenciar momentos clave por los que ha pasado este festival. Hasta finales del siglo XX nos encontrábamos con algunas obras que realmente merecían la pena verse, cito el caso de Beavis and Butthead, directores semi-desconocidos que buscaban hacerse un hueco en el vasto terreno de la animación para adultos. Pero con la entrada del año 2000 todo empezó a degenerarse progresivamente, llegando algunos cortos incluso a ofender a la vista y al oído. Ahora bien, lo cortés no quita lo valiente, la originalidad de alguno de ellos es espectacular. No sufráis, al final de la entrada colgaré algunos de los que más me han marcado.

La violencia, el sexismo, la sangre y lo políticamente incorrecto se aúnan para formar "cosas" éticamente repulsivas. Este es uno de los aspectos que los críticos reprochan del certamen, pero lo creadores se defienden diciendo que fue creado para eso, para mostrar una cara que no tiene cabida en la televisión.

A continuación los vídeos prometidos. La duración de los mismos es bastante dispar, pero bueno, algunas historias son tan simples que en dos minutos se pueden resolver sin ningún problema. Abstenerse aquellos que no quieran sufrir.



domingo, 3 de abril de 2011

Sucesos extraños para personas extrañas

La producción que vamos a tratar hoy tiene el sello de uno de los superhéroes más conocidos del cómic y de la gran pantalla: Superman, pero en su versión de chico joven guapete que además de poder resolver infinidad de problemas de su pueblo gracias a sus súper poderes, tiene a las chicas locas (Lana, Chloe y Lois, que es quien finalmente se hace con la pieza). Series Yankis presenta en su versión del domingo a Smallville.

Esta serie estadounidense fue estrenada en el año 2001 gracias a la cadena WB Television Network, aunque en 2006 dicho canal tras una fusión pasó a denominarse The CW Network, y es la que hoy en día posee sus derechos. Actualmente estamos ante la que en el mes de mayo recibirá el premio de los Record Guiness a la serie televisiva de ciencia ficción de mayor duración consecutiva. 10 temporadas de manera ininterrumpida. Toma ya. Sin embargo, aquí acabará el récord. puesto que será la última para alegría de unos y desdicha de otros.

Smallville nos narra los extraños sucesos que suceden en un ficticio pueblo de Kansas llamado Smallville (imaginación al poder) y que tienen como protagonista a Clark Kent, un periodo de tiempo antes de que se convierta en Superman. Durante las primeras cuatro temporadas podemos observar los que son, para mi gusto, los mejores momentos de la serie, pues es cuando se narran las historias que les suceden a Clark y a sus amigos de secundaria y se intercala con monstruos venidos de otros mundos que intentan acabar con nuestro joven superhéroe. Es decir, una fusión entre Expediente-X y Melrose Place.

A partir de la 5ª temporada se hace un poco más sosaina la cosa con la entrada de Lois a la serie. Es el problema de coger una historia que sabes como va a acabar. Los guionistas tienen que adaptar los textos porque al final Clark y Lois tienen que acabar juntos. En esta última temporada los diálogos originales son más empalagosos que un bocadillo de chicle. Por lo tanto, han acertado en acabar con ella. Por lo menos no pervierten la serie con cursilerías tontas.

Los bichos que salen en los capítulos son de traca. Mutantes que absorben a las personas, asesinos fantasmas y monstruos marinos se dan cita para una producción al alcance de películas de la gran pantalla.

Pero como sabéis, mi perdición son las bandas sonoras. Y el creador de ésta es muy conocido. Mark Snow, hacedor de otras bandas sonoras como las de Expediente-X y la desafortunada Entre Fantasmas. Os dejo con ella.