
Como he comentado al principio, los noventa sirvieron, en la materia que nos ocupa, para dar un nuevo enfoque a lo que se denominaba animación para adultos. Es la época en la que surgen Los Simpsons o South Park, con un ácido humor que buscaba criticar a la sociedad y al modo de vida estadounidense. Pero hubo un grupo de personas, entre las que se incluyen Mike Judge o John Kricfalusi, que decidieron dar una vuelta de tuerca más a la crítica que habían comenzado a usar Matt Groening (Los Simpsons) y Trey Parker y Matt Stone (South Park. Judge y Kricfalusi consiguen transmitir en sus respectivas series un reflejo de la juventud yanqui, especialmente el primero. Sin más dilación me llena de gran orgullo y satisfacción presentar a Beavis y Butthead, dirigida por Mike Judge.
Beavis y Butthead (tonto, en castellano) son dos adolescentes americanos que su única ilusión en la vida es tener sexo y escuchar la música de grupos de heavy metal (especialmente AC/DC y Metallica). Ambos tienen una pequeña deficiencia mental que les impide pensar con claridad, lo que les lleva en todos los capítulos a cometer grandes, qué digo grandes, enormes gilipolleces. Además, Beavis (rubio con nariz prominente, que siempre lleva enfundada una camiseta azul de Metallica), tiene numerosos ataques de hiperactividad por beber demasiada cafeína, que le provocan transformarse en el "Gran Cornholio", su otro yo que sólo sabe hablar de su trasero y de la necesidad de papel de baño para su trasero.
Butthead, por su parte, es moreno, más alto que su inseparable compañero y siempre va vestido con la camiseta del grupo australiano AC/DC (excepto en algunos capítulos por el tema de los derechos de autor en las que lleva escrita la palabra skull, cráneo en castellano).
Esta serie, emitida entre los años 1993 y 1997 por la MTV, contaba las historias en las que se veían envueltos estos dos personajes tanto en el colegio como en la calle, todo ello rodeado por el sarcasmo y la estupidez. Quizá sea esto último lo que causó furor entre los jóvenes americanos, que se sirvieron de ella para llevar a cabo un nuevo vocabulario con los neologismos que se les ocurrían a estos dos.
Mientras que algunas personas la conseideraban una serie grosera, otros la tenían como una obra de arte, símbolo de la crítica a la juventud americana. Algunos fueron más allá y vieron en la producción una propia sátira de la MTV.
La MTV ha oficializado que habrá nuevos episodios de esta serie a mitad de año, después de 14 años sin emitirse.
En total hay alrededor de 200 capítulos, más o menos, de unos 7 u 8 minutos de duración. Serie recomendable a los fans del absurdo.
Aquí os dejo con el capítulo donde comenzó todo.